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domingo, 27 de agosto de 2017

El internacionalismo proletario es un principio vacio si es ejercido a base de seguidismo


«Pero el internacionalismo proletario sería un principio vacío de todo contenido y efectividad si al mismo tiempo los distintos partidos no aplican a fondo, como cuestión básica, el principio de basarse en sus propias fuerzas en todos los terrenos de su actividad ideológica, política, organizativa, económica, etc. Todo partido, como cuestión de principios, debe combatir el seguidismo y oportunismo y calibrar y confirmar por él mismo la justeza o la idoneidad de tal o cual principio, política, o consigna concreta; esa es una manifestación más de internacionalismo. La experiencia del seguidismo de los distintos partidos revisionistas a los dictados del XX y XXII congresos revisionistas del PCUS, son elocuentes al respecto». (Elena Ódena; La lucha contra el revisionismo y el oportunismo en la nueva situación mundial, 1980)

sábado, 3 de diciembre de 2016

La acusación de «doctrinarismo» usada por los revisionistas para difamar a los marxista-leninistas se les acaba volviendo en contra


«Reconstrucción Comunista (RC), como casi todos los que cometen desviaciones derechistas y no saben contraargumentar, se defienden constantemente diciendo que el hecho de anunciarles los principios básicos de la doctrina marxista-leninista y que en su praxis albergan una desviación revisionista es mero «doctrinarismo». De Bitácora (M-L), como de tantos de sus críticos, dijeron:

«Siempre han sido unos doctrinaristas y unos dogmáticos. (…) Solo doctrinarismo, copia y pega de citas». (Universidad Obrera; Bitácora («M-L»), revisionismo y sectarismo, 2016)

Y creen que con decir eso como vulgares zopencos jruschovistas que evitan el debate teórico, han logrado refutar el contenido de nuestras críticas y burlado el peligro de quedar en evidencia. Risible cuanto menos. ¿Qué contestamos a este tipo de acusaciones que ya hemos visto en varios colectivos maoístas?:

«Esto es lo que los ignorantes del marxismo-leninismo, llaman «el aburrido arte de citar», pero dicen eso porque ellos adolecen tanto de una formación ideológica marxista-leninista correcta como de una inexistente puesta en práctica de tal teoría. Es por este tipo de citas siempre escuecen tanto a los pseudomarxistas, porque ponen al desnudo que sus actos teórico-prácticos van en contra de la doctrina que dicen profesar. Además es sabido que nuestras citas no son enunciadas sin ton ni son, sino que corresponden a una situación concreta de la realidad y a una corroboración versada en la praxis». (Equipo de Bitácora (M-L); Sobre el «maoísmo crítico» del blog Odio de Clase, 2013)

Así que no queridos oportunistas el usar citas no es sinónimo per se de doctrinarismo. En cambio muestra clara doctrinarismo es por ejemplo aplicar una estrategia o táctica de forma mecánica sin tener en cuenta los principios o la realidad del momento. Y en este caso los principios marxista-leninistas son claros y la realidad también, pues las experiencias históricas lo demuestran, un partido marxista-leninista que se haga respetar no puede ir a trazar como estrategia permanente el ir de la mano y colaborar con partidos revisionistas en una internacional y firmar declaraciones conjuntas en material internacional bajo la cosmovisión revisionista, como justamente hace RC. Decir que somos probados luchadores antirevisionistas mientras por otro lado proclamas teorías que «los movimientos maoístas son revolucionarios» pese a sus teorías y prácticas desviacionistas conocidas mundialmente, también es doctrinarismo y además tal hecho es ayudar al revisionismo a propagar una visión confusa de la realidad y crear el desconcierto entre las filas del proletariado y de la militancia de la propia organización. Doctrinarismo en también decir oficialmente «repudiamos al maoísmo», pero luego en la práctica resguardarse en una internacional maoísta como la ICOR, confraternizar con sus partidos tratándolos de «camaradas marxista-leninistas», eso es declarar una doctrina sobre el papel y pisarla en la praxis. Doctrinarismo es decir que «repudiamos al maoísmo» y creer que basta con criticar algunas organizaciones nacionales mientras luego se hace amistad y se participa con otras organizaciones maoístas para causas y mitos maoístas solo para intentar ganar algo de simpatía.

Reconstrucción Comunista; ejemplo de antimaoísmo teórico y maoísmo militante en la práctica


« d) Si hasta este punto el lector pudiera pensar que nuestros amigos «antirevisionistas» aprendieron finalmente la lección y se alejaron del maoísmo, es que desconocen su tozudez por su ídolo Mao Zedong.

Si bien RC se integró en la plataforma Colectivo Proletario Internacionalista (CPI) para apoyar a la guerrilla maoísta de los naxalitas en la India, también se integró a su vez en la Coordinación Internacional de Partidos y Organizaciones Revolucionarias (ICOR), una suerte de internacional de partidos como el Partido Comunista de India (Marxista-Leninista), el Partido Comunista de Colombia - Maoísta, el Partido Comunista Marxista-Leninista –conocido por sus siglas en turco como (MLKP)–, la Organización Comunista de Grecia –conocido por sus siglas en griego como (KOE)– o el Partido Comunista (Marxista-Leninista-Maoísta) de Bolivia, todos ellos partidos conocidos por sus conceptos, desfiles, simbología, y metodología maoísta. Esto no ha importado demasiado en RC, ya que su máximo dirigente ha dicho orgulloso que:

«En lo que a materia de relaciones internacionales se refiere, Reconstrucción Comunista es miembro de la ICOR, Coordinadora Internacional de Organizaciones y Partidos Revolucionarios, de la cual forman parte decenas de organizaciones y Partidos de todo el mundo. Algo público y visible. ¿Dónde están ellos?, Donde tienen que estar, con los suyos, apoyando a movimientos anticomunistas desde su ordenador». (Juan Mesana; Algunos apuntes sobre nuestra historia, 12 de octubre de 2014)

Sinceramente si alzamos la cuestión sobre qué es más contrarrevolucionario: ¿si apoyar a movimientos anticomunistas «desde el ordenador» como dice este charlatán, o estar «in situ» hombro a hombro junto a las organizaciones revisionistas como hace RC con su incorporación a la ICOR? Bastante claro está que esta práctica de RC hace mucho más daño al movimiento revolucionario y marxista-leninista.

Los cabecillas de RC se llenan la boca de hablar de «internacionalismo proletario», de que según dicen ellos, realizan «una gran labor internacionalista por todo el mundo». Esto no puede más que provocar la risa a diestro y siniestro, su «internacionalismo» no es más que un apoyo al revisionismo, a los mitos de la historiografía burguesa-revisionista, un apoyo indirecto a la burguesía en definitiva:

«El internacionalismo proletario es un componente del marxismo-leninismo y está indisolublemente ligado a él. Por lo tanto, no puede haber internacionalismo proletario fuera del combate para la defensa de la precisa aplicación del marxismo-leninismo. El marxismo-leninismo enseña a evaluar correctamente desde las posiciones marxista-leninistas las enseñanzas sobre las clases y la lucha de clases de nuestra época, a determinar correctamente cuales son las fuerzas y contradicciones principales del presente, cual es el enemigo principal, los aliados a los cuales debe unirse, a mantener la doctrina sobre el rol dirigente del partido revolucionario del proletariado, a preparar el proletariado y las demás masas trabajadoras para la revolución proletaria y el establecimiento de la dictadura del proletariado, a movilizar y conducirla a luchar por la construcción del socialismo y el comunismo, a apoyar a los verdaderos partidos marxistas-leninistas y la lucha revolucionaria del proletariado de las naciones oprimidas contra el imperialismo, el socialimperialismo y la reacción nacional e internacional. Cualquiera que se abstenga de todo esto, niega el internacionalismo proletario». (Radio Tirana; El internacionalismo proletario es la ideología y el arma del proletariado mundial para la victoria del socialismo y el comunismo, 1977)

miércoles, 2 de noviembre de 2016

Enunciación doctrinaria de lucha contra el revisionismo, pero la no aplicación de los principios en la práctica concreta


«No nos cansaremos de repetir que la esencia misma del marxismo-leninismo es la aplicación concreta de nuestros principios y nuestra teoría a las situaciones concretas y a las condiciones específicas de cada lugar, con el fin de trazar una táctica y unas tareas prácticas en cada momento y coyuntura. Sólo así pueden los partidos marxista-leninistas, sobre la base del conocimiento concreto de la realidad específica de cada lugar, organizar a la clase obrera y a las masas populares en torno a la política y a las tareas revolucionarias que el Partido ha de marcar en cada momento.

Pero el fenómeno del doctrinarismo y el dogmatismo, es decir, de las tendencias a limitarse a enunciar y repetir o parafrasear toda una serie de fórmulas y principios generales sin dar una aplicación concreta en los distintos terrenos, si bien fueron ya combatidas y denunciadas en el pasado, tanto por Marx y Engels como por Lenin y Stalin, entre otros, se manifiestan hoy de uno u otro modo y con importancia desigual y en grado y formas distintas, en el movimiento comunista marxista-leninista.

Salta a la vista que existen condiciones objetivas innegables que explican en cierta medida la reaparición de estas tendencias, y que ha sido y sigue siendo necesaria una lucha sin cuartel en el plano ideológico y teórico, en defensa de los principios básicos del marxismo-leninismo y contra el revisionismo moderno en todas sus formas y nuevas variantes, como cuestión esencial para la construcción y fortalecimiento de los partidos marxista-leninistas.

Pero no por ello se ha de relegar a segundo plano una de las premisas del marxismo-leninismo como es la estrecha vinculación que siempre ha de asegurarse entre los aspectos ideológicos y teóricos de nuestros esfuerzos, y a la política y a la práctica concreta en todo momento, lugar y circunstancia. Así, por ejemplo, una actitud doctrinaria y dogmática ante la lucha contra el revisionismo y en defensa de los principios, en abstracto, sólo en términos generales, impide a los marxista-leninistas abordar aspectos concretos en los distintos planos: en el organizativo, en el político, etc., y en el de los problemas concretos que tienen planteados la clase obrera y el pueblo trabajador». (Elena Ódena; Fortalecer en la práctica el marxismo-leninismo, exige acabar con el doctrinarismo y el dogmatismo, 1979)

Anotaciones de Bitácora (M-L):

Casi todos los que cometen desviaciones derechistas sobre todo en la práctica –en especial un liberalismo en los principios– , no saben contraargumentar cuando se les señala que están saltándose los principios del marxismo-leninismo; se defienden constantemente diciendo que el hecho de saltarse los principios básicos de la doctrina marxista-leninista –que ellos mismos a veces recitan– y que en su praxis albergen una desviación revisionista... es mero «doctrinarismo», por lo que no entienden el significado de esa desviación. Esto se suele complementarse con la queja del uso de citas sobre los clásicos del marxismo-leninismo cuando se les denuncia:

«Esto es lo que los ignorantes del marxismo-leninismo, llaman «el aburrido arte de citar», pero dicen eso porque ellos adolecen tanto de una formación ideológica marxista-leninista correcta como de una inexistente puesta en práctica de tal teoría. Es por este tipo de citas siempre escuecen tanto a los pseudomarxistas. Pero además es sabido que nuestras citas no son enunciadas sin ton ni son, sino que corresponden a una situación concreta de la realidad y a una corroboración versada en la praxis». (Equipo de Bitácora (M-L); Sobre el «maoísmo crítico» del blog Odio de Clase, 2013)

Pero citar y explicar la aplicación de esas citas corroboradas por la práctica no es doctrinarismo, doctrinarismo es anunciar un principio sin contextualizarlo o sin cumplirlo en la práctica:

«No queridos oportunistas, doctrinarismo es por ejemplo aplicar una estrategia o táctica de forma mecánica sin tener en cuenta la realidad. La realidad es clara y sus resultados también, un partido marxista-leninista que se haga respetar no puede ir a trazar como estrategia permanente el ir de la mano y colaborar con partidos revisionistas en una internacional, firmar declaraciones conjuntas, tal hecho es ayudar al revisionismo a propagar una visión confusa de la realidad y crear el desconcierto en las filas del propio partido. Doctrinarismo en cambio es decir oficialmente «repudiamos al maoísmo», pero luego en la práctica resguardarse en una internacional de ese tipo, confraternizar con sus partidos, eso es declarar una doctrina sobre el papel y pisarla en la praxis. Al igual que la tendencia a enzarzarse con los marxista-leninistas que os señalan vuestros defectos, mientras por otro lado por sentimentalismo se busca la «unidad», «coordinación» y «colaboración» con los revisionistas, a los que se jura y perjura respetar los estatutos de dicha internacional no atacando al maoísmo, es un una expresión clara de oportunismo puro y duro». (Equipo de Bitácora (M-L); El maoísmo solapado de Reconstrucción Comunista (RC) es una negación de las luchas y lecciones de los marxista-leninistas, 2016)